Cuando nos encontramos con emprendedores es normal notar la resistencia a formular su plan de negocios y por el contrario, es normal escuchar hasta el hartazgo a los consultores sobre lo imprescindible que resulta un plan de negocios a la hora de emprender.

Lo cierto es que después de mucho comparar, lo que queda claro es que un plan de negocios no garantiza el éxito de un emprendimiento y que muchos de los emprendimientos que fracasaron pudieron haberlo evitado si formulaban un plan de negocios, entonces: si una cosa no lleva directamente a la otra…quién necesita un plan de negocios?
El plan de negocios del emprendimiento es sólo una herramienta de planificación, herramienta que a algunos le resultará más fácil su aplicación que a otros, entonces podemos decir que lo importante es tener un plan y cada emprendedor podrá elegir la herramienta de planificación que mejor se adapte a su forma de trabajo, así nos encontramos con emprendedores exitosos que no tuvieron formulado un plan de negocios por escrito, pero sabían exactamente qué iban a hacer en cada etapa de su proyecto…el plan sí existe en todo emprendedor exitoso, aunque no sea ese formulario duro que los consultores proponen.
Si analizamos un poco más esta herramienta vemos que es muy útil para darle credibilidad al proyecto, y es quizás aquí donde empiezan algunas confusiones. Los financiadores o inversores exigen un plan de negocios para conocer el proyecto y analizarlo y es entonces cuando este plan aparece como formulario y como en todo formulario, la información no entra en el casillero que uno quiere y entonces sí, esta potente herramienta pasa a ser simplemente un formulario a llenar y donde se pierde el foco y como consecuencia el emprendedor siente que está perdiendo tiempo. Aquí podemos caer en otro problema: pedirle a un tercero que formule el plan y perder quizás el mayor valor agregado del mismo que es el proceso de elaboración, en el que el emprendedor se obliga a pensar en objetivos, estrategias, qué recursos serán necesarios, etc. y de esta manera analiza todos los escenarios posibles y así minimiza el riesgo, evalúa las posibles contingencias, define los factores críticos y planea para distintos escenarios. Ahora bien, si el emprendedor encuentra engorrosa o difícil la elaboración de su plan de negocios porque no tiene claro a dónde va o cómo llegar, entonces el emprendedor no tiene ningún plan. No olvidemos, el plan de negocios debe dar credibilidad al proyecto, si éste se llena como un formulario con respuestas sin análisis, sin investigación, sin fuentes de información creíbles, sólo tendremos una carpeta olvidada en el fondo de un cajón que nadie leerá y habrá sido una pérdida de tiempo.
¿Quién necesita un plan de negocios? todos los que necesitemos una herramienta de planificación muy potente para nuestro proyecto. Lo ideal sería tener un Plan de negocios muy bien hecho, sencillo, claro y conciso y cuando sea necesario adaptarlo a los distintos requisitos de los financiadores. Y si las condiciones del mercado cambian y lo justifican, tener la cintura para modificarlo sin perder el rumbo, no olvidemos que no es un corset del que no se puede salir.










