La cultura del bricolage, el “hágalo usted mismo” con el “muchas mentes piensan más que una” quizás estén viviendo la manera más materializada de la web social. Ya es posible crear e imprimir objetos en tres dimensiones en casa, eso es el Fabbing.

Pocos son los que conocen que estamos pasando de las computadoras personales a la fábrica personal: El Fabbing, el método emergente de producción doméstica de objetos tridimensionales, impulsado por instituciones científicas como el Massachusetts Institute of Technology y Cornell University, promete una revolución en la vida hogareña. Las empresas se preparan para la onda expansiva de las 3D Printers domésticas. Es una impresora conectada a su computadora que materializa información modelada en 3D. Si Usted tuviera una impresora de Fabbing, podría diseñar cualquier cosa (”almost anything”, les gusta decir en el MIT), como un juguete por ejemplo, imprimirlo y regalárselo a su hijo.
Como comenta un reciente post en Taringa, actualmente, dos comunidades globales están liderando los desarrollos del Fabbing, una llamada Fab@Home y otra RepRap. Algunas impresoras trabaja en base a sustracción de material y otras por agregado de capas. Ambos proyectos están colaborando entre sí para perfeccionar la máquina, bajar aún más su actual costo de producción, que es de unos 300 euros (en el caso de RepRap, la más barata), y reducir el tiempo de impresión, ya que por ahora son lentas: imprimir una jarra de plástico puede llevar dos horas aproximadamente.
Otro de los objetivos alimenta aún más el mito del futuro cibernético: están trabajando para garantizar que estas maquinas sean autorreplicables, que una impresora pueda imprimir una impresora. Si bien aún no están a la venta, como se trata de proyectos abiertos, en Internet está toda la información disponible sobre cómo armarlas y comenzar a utilizarlas. ¿El fin de la era industrial?
Es la creatividad en su máxima expresión de construcción colectiva y colaborativa. Como señala David de Ugarte en sus imperdibles e innumerables posts al respecto, el futuro ya se esta acercando. Ya hay empresas especializadas en este desarrollo. La comunidad se agranda. Ya es hora de traerla a la Argentina.
GARCÍA-GARCÍA










